8/2/10

LA MANCHEGA


No hace muchos días he descubierto y podido leer una narración titulada “La Manchega”, obra escrita por el Marqués de Molíns, publicada en 1873, en la que he encontrado mas de media docena de referencias a Nuestro Padre Jesús de Sisante, al convento de las madres clarisas, al primer centenario y a la madre Rafaela. El descubrimiento, como no podía ser de otra manera, me ha llenado de una mezcla de emoción y satisfacción pues viene a unirse otros recientes, también de carácter literario, donde aparece Sisante con cierto protagonismo.

La narración, escrita en la segunda mitad del siglo XIX, responde a las características del realismo imperante en la época, aunque mostrando ya algunos rasgos costumbristas, al estilo de Valera; toda ella está concebida para ser un canto a las virtudes de la mujer manchega, si bien desde la óptica, aún con influencias del romanticismo, de un hidalgo manchego del siglo XIX. En buena parte la historia contada recoge, sin duda, rasgos autobiográficos y vivencias familiares de Mariano Roca de Togores Carrasco y Arce, marqués de Molíns, hijo de la condesa de Villaleal, cuyo palacio aún existe en el centro de La Roda.

El cuento los protagonizan cuatro personajes principales, una arriopera y mostillera, oficio que desapareció hace mas de cincuenta años, una “marquesica”, trasunto de la condesa de Villaleal, el diminutivo en ica, tan propio de La Roda lo dice todo y la “corregidorica” sobrina del corregidor que no es otra que sor Rafaela Valiente a la que el autor sitúa como pariente de la “marquesica”: “ Eran de oír las tradiciones que refería de su parienta –dice en un párrafo de la narración- sor Rafaela Valiente, ejemplar religiosa de Sisante”. El cuarto personaje es el propio autor, encarnado en la figura del “calatravo”, el propio Molíns fue caballero de la Orden de Calatrava, como lo fue también algún Cañizo y Losa de Sisante, contrapariente de la marquesa de Villaleal por matrimonio de una Losa con un Arce de La Roda.

La primera mención a Sisante se refiere al regalo que la “corregidorica”, nuestra madre Rafaela hace a la mostillera el día de su boda, un rosario y un relicario con la imagen de “Nuestro Padre Jesús de Sisante”; la segunda cuando los hijos de la Mostillera van cantando unas coplas y la madre les explica que las mencionadas coplas las había escrito su amiga de la infancia, la “corregidorica”, y los niños le preguntan: “ ¿Dónde está ahora?”. La madre responde: “Ha sido Abadesa de las monjas de Sisante; una verdadera santa; ahora está en la gloria.
Y sacaba del pecho el relicario y lo besaba con ternura y con devoción.
-¿Qué Santo es ese? -le preguntaba el mas pequeñito, que, ya cansadico, iba caballero en sus hombros.
- No es Santo, hijo mío; es Jesús Nazareno de Sisante.”.

La tercera cita es toda una semblanza de la madre Rafaela que paso a transcribir:
“Bella, discreta y buena como un ángel; instruida, graciosa, elegante por extremo, tuvo muchos pretendientes apasionados, ricos y protegidos por su familia. Poetas que lisonjeaban su afición a la poesía, títulos que le brindaban un opulento y lucido estado, ….. una cosa sólo no alcanzaba nadie, su amor; porque lo tenía consagrado a dueño mejor…Después de mil contrariedades increíbles y de estupendos sucesos, lo logró en las nazarenas de Sisante.
Allí fue modelo de altísimas y heroicas virtudes ascéticas, religiosa ejemplar y Prelada esclarecida. Sus austeridades ,pasando el límite de tales, llegaron a ser martirios… supo resistir a directores insensatos o corrompidos y a revolucionarios fanáticos; su don de gobierno trajo la abundancia a la casa, en que todo faltaba, y tocando a veces en el fausto para el culto, celebró las fiestas centenarias de aquel monasterio con concurrencia en el pueblo de mas de cuarenta mil forasteros.”

Aún hay algunas citas mas a las que me referiré en otra ocasión. Lo que hoy quiero destacar cuando se avecina el tercer Centenario es la importancia que el convento de las clarisas franciscanas y Nuestro Padre Jesús ha tenido para Sisante en los últimos tres siglos. El Nazareno y las nazarenas situaron a Sisante en el mapa religioso de La Mancha y convirtieron a nuestro pueblo en el centro de una devoción que sigue acrecentándose cada día con toda su fuerza y vigor.

Juan Francisco Martínez-Herrera

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