15/2/10

CONOCER NUESTRA HISTORIA

Desde hace años, aparte de mi actividad profesional, dedico una buena parte de mi tiempo a la búsqueda de fuentes documentales sobre Sisante. Este interés por la historia y el pasado del pueblo surgió cuando allá por el año 1988, quiero recordar, el alcalde de Sisante, Mati, me encargó el pregón de la Feria y me propuse indagar un poco sobre nuestro origen como villa. Alguna información ya tenía y el pregón fue una motivación muy especial para iniciar un camino que nunca se terminará de hacer.

Después del pregón, la madre Consuelo, abadesa del Convento, me pidió que preparara una conferencia con motivo del centenario de Santa Clara, lo que me llevó a la búsqueda de información sobre la fundación del convento y su posterior historia. Y de las motivaciones surgidas de un pregón y una conferencia nació el libro “La Fuerza del Silencio”, en donde traté de reflejar lo que entonces sabía sobre el origen de Sisante y la vida e historia del convento. Creo que fue el primer intento de reflejar la historia de nuestro pueblo, no se si con mayor o menor acierto, pero sí con la mejor voluntad.

Han pasado diez años desde la publicación de “La Fuerza del Silencio” y si hoy lo volviera a editar sería necesario añadirle un buen número de páginas referidas tanto al convento como al propio pueblo, reseñando sucesos, aflorando personajes y profundizando en los hechos que convirtieron un pequeño lugar de las tierras de Alarcón, en una villa manchega que llegó a competir con las mas prósperas de la comarca.

Creo que es importante conocer nuestra historia, la de nuestra familia, de la cual venimos; la de nuestro pueblo, en el cual vivimos; la de nuestra región, que puso su impronta en nuestro carácter; la de nuestra patria nacional, que nos sitúa en el mapa del mundo. La devoción a la familia, a la región y a la patria nos hace ciudadanos y nos impulsa a la conquista diaria del futuro, a trabajar por el progreso de nuestra comunidad, a conseguir mejorar nuestra propia suerte y poder alcanzar mayores cotas de bienestar para la comunidad y todo ello sin renunciar a conservar nuestras tradiciones, nuestra identidad y nuestro pasado. Pasado y futuro son dos hitos del mismo camino y el presente es pura evanescencia; como Sísifo subiendo la montaña, cuando llegamos a la cima del día, la noche convierte inexorablemente en pasado todos nuestros afanes y trabajos para volver a empezar con el nuevo día la ascensión al futuro.

2 comentarios:

  1. Manolo18/2/10

    Espectacular blog, tio! Ya sabes que en NY tienes un lector avido de cualquier nueva entrega en el blog.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo29/2/12

    Holaa, me parece genial tu blog ;)

    ResponderEliminar

Gracias por tu comentario